La reencarnación en el cristianismo primitivo La reencarnación en el cristianismo primitivo
El acercamiento entre Occidente y Oriente, y la creciente fascinación que muchos occidentales sienten por las ancestrales filosofías orientales, han puesto sobre la mesa... La reencarnación en el cristianismo primitivo

Imagen sobre la reencarnación en el cristianismoEl acercamiento entre Occidente y Oriente, y la creciente fascinación que muchos occidentales sienten por las ancestrales filosofías orientales, han puesto sobre la mesa de discusión la cuestión de la reencarnación. La difusión de innumerables testimonios de personas que dan cuenta de recuerdos de experiencias de vidas anteriores, avalados por psiquiatras e investigadores de otras disciplinas, confrontan al cristianismo –y también al judaísmo– en su negativa a incorporar a sus doctrinas el concepto de la trasmigración del alma.

Abordar el tema puertas adentro del cristianismo requiere hacer referencia a la Biblia como fuente de autoridad y, sobre todo –aunque no únicamente–, al Nuevo Testamento y las enseñanzas de Jesús y los apóstoles.

Pero hacerlo de manera “crítica”, procurando trascender la mirada rígida y dogmática, y admitiendo sin ingenuidades el desarrollo histórico de la Iglesia, con sus tensiones y contradicciones humanas, nos obliga a incluir interrogantes acerca de la integridad y pureza de los textos bíblicos a través de más de veinte siglos de historia. En otras palabras, ¿cuánto de los textos de la Biblia, tal como nos llegaron a nosotros, permanece intacto?, ¿cuánto directamente no nos llegó?, ¿y cuánto de lo que está ahora no estaba en los textos originales?

Son interrogantes que no podemos soslayar si somos realmente honestos en nuestra declarada “búsqueda de la verdad”, y si verdaderamente queremos acercarnos y rescatar lo más auténtico de las enseñanzas del Jesús histórico.

Algunos textos bíblicos parecen avalar la reencarnación

Foto la reencarnación en los textos bíblicos antiguosPero también tenemos que imponernos el esfuerzo por trascender nuestros propios prejuicios y preconceptos, y volver a interrogarnos acerca de algunos pasajes de la Biblia que podrían estar diciendo algo acerca de la cuestión de la reencarnación, y que nuestra mirada sesgada podría estar eludiendo. Como, por ejemplo, aquella discusión acerca de si Juan el Bautista era o no el profeta Elías que los judíos esperaban que retornara. ¿No nos dice algo respecto de cierta creencia, al menos en algunos sectores del judaísmo, en relación al tema?

¿Y en cuanto a la respuesta de Jesús, afirmando categóricamente que Elías, efectivamente, había retornado, y los judíos no supieron reconocerlo? ¿No hay allí una definición, una toma de posición de Jesús sobre el tema?

Y cuando los discípulos le preguntan respecto de un ciego de nacimiento, si había pecado él mismo o sus padres, ¿denota ese pasaje pura ignorancia de un grupo de pescadores incultos? Pongámoslo en contexto: la mera especulación respecto de que un ciego de nacimiento lo fuera como consecuencia de su pecado, necesariamente refiere a pecados cometidos en vidas pasadas, a menos que se piense que un castigo pueda ser retroactivo. ¿Se trató de una pregunta “fuera de contexto” de los discípulos, o era parte de las temáticas sobre las que se discutía habitualmente en el círculo de enseñanza de Jesús? ¿Se puede pensar que a esa altura de su recorrido juntos le plantearan a Jesús una pregunta completamente “fuera de agenda”? Y si formaba parte de sus conversaciones habituales, ¿la pregunta de los discípulos no revela que era un tema “abierto”, y que Jesús no tenía, de por sí, una postura contraria a la reencarnación?

Suponer que la Biblia mantiene un discurso uniforme de principio a fin, sin contradicciones, y que conforma un todo coherente, sería una ingenuidad. Añadirle a eso la hipótesis de que las “sagradas escrituras” neotestamentarias atravesaron dos mil años de historia –cargados de las más horribles atrocidades– y se mantuvieron impolutamente protegidas bajo la “inspiración divina”, es lisa y llanamente una ofensa a la inteligencia humana.

Considérese –solo a modo de pequeña muestra– que Nazareth no existía en tiempos de Jesús y, sin embargo, hoy tenemos por incuestionable a un tal “Jesús de Nazareth”, y tendremos una somera idea de la dimensión de la manipulación de los textos bíblicos a lo largo de más de veinte siglos.

¿Fueron eliminados de la Biblia pasajes que hablaban de la reencarnación?

Foto la reencarnación en las Sagradas Escrituras¿Por qué no podemos pensar que, probablemente, las alusiones y referencias al concepto de la reencarnación en los evangelios eran mucho más abundantes que las que mencionamos más arriba, y que, por determinados intereses, fueron eliminadas de sucesivas traducciones y reediciones?

Sea como sea, las evidencias aportadas por miles de testimonios, tanto en Oriente como en Occidente, a lo largo de los siglos, y hasta el presente, que dan cuenta de recuerdos de vidas anteriores, y que incluyen pruebas irrefutables de que los sucesos y escenarios relatados coinciden con hechos y situaciones que realmente sucedieron –o que pudieron haber sucedido–, merecen, en todo caso, alguna explicación.

Si el cristianismo no puede aportar una respuesta que le dé sentido a tanta evidencia, se está auto excluyendo de los temas de diálogo de la espiritualidad actual.

Es un gran desafío para el cristianismo articular su cosmovisión de la vida eterna con la idea de una vida experimentada a través de múltiples encarnaciones. Asumir ese desafío le puede aportar una gran riqueza a la espiritualidad cristiana que, a su vez, sería un enorme aporte del cristianismo a la espiritualidad humana.

 

La siguiente serie de videos dan cuenta de algunos datos históricos en los que coinciden muchos historiadores e investigadores. Es cierto que un video, por bien producido que esté, no garantiza la veracidad de lo que allí se afirma, del mismo modo que ningún medio de difusión, por más prestigio del que goce entre la población, puede ser tenido por fiable sin más.

Los anexo a este escrito en la sola confianza de que presentan argumentos que he investigado en el pasado en diversas fuentes –incluyendo historiadores que a mi juicio gozan de reconocimiento–. Y animo a los lectores a hacer su propio recorrido, rechazando la comodidad de las “doctrinas establecidas”, pero sin caer tampoco en la fascinación de “modas contestatarias”.

De lo que se trata, en todo caso, es de abrir nuestras mentes con una pregunta más esencial y vital: “¿Y a mí qué?”. Si hemos de tomar en serio la creencia en la reencarnación, que sea procurando entender el sentido que pueda tener para mí en esta vida presente.

Si quieres, te animo a que dejes tus comentarios al final.

 

 

 

Esteban Owen

Esteban Owen

Esteban Owen es el propietario de VivirConscientes. Además es titular de Concepto Lateral (www.conceptolateral.com), consultor en comunicaciones empresariales y marketing online.

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