Mesianismo es un esfuerzo terco por modificar el rumbo del mundo Mesianismo es un esfuerzo terco por modificar el rumbo del mundo
“Cierta vez iba Joni por el camino. Vio a un hombre que plantaba un algarrobo. Le dijo: – Ese árbol, ¿dentro de cuántos años... Mesianismo es un esfuerzo terco por modificar el rumbo del mundo

“Cierta vez iba Joni por el camino. Vio a un hombre que plantaba un algarrobo. Le dijo:

– Ese árbol, ¿dentro de cuántos años dará frutos?

– Dentro de setenta años –respondió el hombre.

– ¿Acaso piensas que vivirás setenta años para comer de esos frutos?

– Cuando yo vine al mundo ya encontré en él algarrobos. Así como mis antepasados plantaron árboles para mí, así también plantaré yo para mis hijos.

Luego Joni se sentó a comer. Un pesado sueño lo envolvió y se durmió. Durante setenta años durmió. Cuando despertó vio a un hombre que recogía frutos de aquel algarrobo.

– ¿Eres tú quien lo plantó? –preguntó Joni.

– No. Mi abuelo lo plantó –contestó el individuo.”

Plantar un árbol. Dejar algo para alguien. Recrear. Proyectarse hacia el futuro y de ese modo, hacer que esta existencia, la mía, la tuya, se torne indispensable.

Este renacimiento nos falta.

Mesías es tiempo de plantar árboles, de rehacerse en la recreación del puesto del hombre frente al hombre, de las costumbres, de la vida cotidiana.

La revolución de la prosa diaria. Un árbol.

Mesianismo sería reescribir la historia.

Sabemos que es mucho más realizable el proyecto de establecer colonias en Marte.

Por eso el Mesías no llega; porque nadie lo trae.

Mesianismo es un esfuerzo terco, una voluntad de modificar el rumbo del mundo, por un cambio que descubra fuentes y anule petrificaciones.

 

Fuente: Jaime Barilko, Cabalá para todos (Buenos Aires, Zeta; pp. 264 y 265).

Vivir Conscientes

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